Un Estudio Propio | Larrosa Concept Store
arquitectura urbanismo
arquitectura, urbanismo, educación
15588
portfolio_page-template-default,single,single-portfolio_page,postid-15588,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-13.2,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.5,vc_responsive
Proyecto

Larrosa Concept Store

Fecha
Categoría
Arquitectura
Temáticas
interiorismo, mobiliario
Sobre este proyecto

Partimos de un local vacío, sin acabados previos. Estaba todo por hacer. Un local de 20 m de largo cuyo acceso es un pasillo que tiene casi la mitad de la longitud por 2 m de ancho, que desemboca en una habitación que duplica generosamente la anchura del pasillo con un lucernario al fondo.

 

No había posibilidad de un gran escaparate por lo que el interior debía ser un reclamo.

 

La clienta tenía referencias de tiendas de moda de Madrid, Barcelona, París o Londres; un presupuesto limitado; un local con una forma particular (pero familiar); y ninguna experiencia previa en el mundo del retail. Como punto de partida, recuperó el apellido de su abuela paterna, que su padre uso para su empresa de construcción hasta su jubilación, y decidió que partiendo de sus raíces construirá un negocio propio donde se dejara llevar por sus pasiones.

 

Ella estaba hablando de una concept store ubicada en un pueblo de 13.000 habitantes. El objetivo era que las clientas tuvieran la sensación de estar en alguna de esas capitales de la moda. Evocar el viaje. El diseño tenía que evocar un viaje. Un viaje construido con materiales accesibles y artesanos locales. La propia mano de obra local tendría que construir ese viaje cosmopolita.

 

Madera, acero, azulejo, bombillas y pintura. No hacía falta traer materiales ni mobiliario de cientos de kilómetros. Los muebles estarían diseñados específicamente para el negocio. Y si algún día el local tuviera que ser otra cosa sería reversible, una condición unida a nuestra modernidad.

 

MADERA: Da calidez al espacio, los probadores son de madera favoreciendo ese carácter reversible, unas estanterías se apoyan sobre prismas de madera empotrados a la pared para poder usarse según se necesite, otras se apoyan sobre marcos de acero donde se colgarán perchas, el mostrador y la mesa central son de madera para exponer productos sobre un material natural y blando.

 

ACERO: Se crean unos muebles móviles con estructura de acero, todos se apoyan sobre unas ruedas rojas. En el pasillo se diseñan unas mesas bajitas para poder colocar maniquíes y jugar con su distribución. Se realizan unos burros de acero galvanizado muy ligeros que se pueden mover por mucha facilidad.

 

AZULEJO: Se revisten algunas zonas enfrentadas con el mostrador con la idea de reflejar la luz por todo el local. El baño se reviste de azulejo ya que es una pieza fija cuya ubicación no puede ser reversible. Con los azulejos sobrantes se revisten dos de las mesas bajas para apoyar peso, las otras dos se revisten de madera.

 

BOMBILLAS: El local no posee iluminación natural y necesitará una iluminación artificial continua. Se realiza una instalación vista de bombillas LED en racimo sujetas por cable de color rojo.

 

PINTURA: El local tiene 3,30 m de altura libre. A partir de 2,7m se pinta de un tono gris paredes, techo y tubos de instalaciones, creando una separación que proporciona una sensación de volumen más acogedora en todo el local.

 

 

Datos Técnicos

Superficie 55m2

Fecha finalización septiembre 2015

 

Fotografías

Ana Belén López